La tecnología avanza, ¿te estás reinventando?

Publicado en el diario El Comercio (Perú) el 27/05/2018

Todos hablan de los trabajos que desaparecerán por la automatización y las máquinas que aprenden, de cuáles lo harán primero y de cuándo esto pasará. Incluso muchos plantean un mundo sin trabajos donde exista una compensación única para todos, realizándose ya algunos experimentos al respecto. Esto fue uno de los temas centrales de la última reunión de “Abundance 360”, comunidad creada por Peter Diamandis, fundador de Singularity University, que se realizó en Enero en Los Ángeles y de la que tuve suerte de participar. Y son muchas las lecturas del futuro de los distintos expertos en busca de descifrar un camino que aun asusta a muchos y preocupa a todos: el cambiante futuro del trabajo.

Hay una mirada al tema que me parece muy interesante y ciertamente más positiva. Y es aquella que menciona Martín Ford en TED 2017. En ella nos cuenta de las grandes disrupciones que trajo el automóvil a comienzos del siglo XX.  En 1915, 22 millones de caballos trabajaban en el mundo trasportando mercadería y personas, jalando carretas y carruajes. Esta economía de transporte animal tenía a decenas de millones de personas dependiendo de ella, hasta que el Ford T apareció e instauró el terror entre quienes asumieron quedarían desempleadas y en la ruina.

Lo que no se previó con igual claridad fue la capacidad de los humanos de aprender nuevas destrezas y habilidades, de reinventarse haciendo cosas nuevas y diferentes, de cambiar de actividad e incluso de profesión, luego del shock inicial, la negación y el rechazo. Así, el advenimiento de la nueva tecnología automotriz trajo consigo una nueva economía de transporte motorizado. Así, para 1960 se había reducido la utilización de caballos a 3.5 millones en el mundo. - ellos no pudieron aprender nuevas habilidades ni reinventarse.

Pensar, aprender y adaptarnos son nuestras grandes ventajas competitivas como especie.

Tener cada día un reto nuevo, nos permite tener un cerebro flexible, que aprende, que crea, innova y que se adapta. El gran reto del cambio tecnológico que llega, en mi opinión, viene también por las actitudes y paradigmas de quienes focalizan toda su atención en defender lo que podrían estar perdiendo, más que en anticiparse y prepararse para aprender cosas nuevas más rápido y mantener sus cerebros y actitudes flexibles para permanecer atentos y alertas a las disrupciones que la tecnología trae a sus posiciones.

Habrá nuevas industrias y nuevos tipos de trabajo y así como Jeff Bezoz, CEO de Amazon, está empeñado en entrenar con urgencia a su inmensa fuerza laboral en nuevas habilidades según el interés de cada quien – lo que a la larga redundará en beneficio de su empresa -, todos nosotros tenemos el reto de ocuparnos de nuestra propia reinvención, indistintamente de la edad o posición que tengamos. El reto es entender bien nuestras reacciones personales al cambio y enfocarnos ya - sin excusas ni tiempo que perder - en una visión estratégica de nuestra carrera manteniendo nuestra mente curiosa, flexible y muy abierta.

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