Siete ideas para crearse un halo de éxito

Publicado en la revista América Economía, el 20/12/2019

No les ha pasado que luego de sostener una reunión con alguna persona, cuando esta ya se ha retirado, ustedes piensan: ¡Qué gusto conocerla! ¡Qué buena actitud tiene! ¡Qué exitosa se le ve!

Nada mejor que dejar una impresión así, de persona exitosa, buena vibra, agradable. ¿Cómo hacemos para que nos perciban así? ¿Cómo nos creamos nuestro propio halo de éxito? Es decir, ¿cómo dejamos esa estela, esa impresión de éxito y satisfacción, en los demás? Comparto algunas ideas sencillas, pero fundamentales, de cómo hacerlo, ya que nada impulsa más la demanda por nuestros servicios que la percepción de que somos exitosos: el éxito jala al éxito.

1. Sea muy entusiasta con su futuro y lo que viene: Uno puede no sentirse contento en algún momento de su vida,
pero sí puede enfocarse en el futuro con entusiasmo, mostrar entusiasmo por las oportunidades, por lo que viene, por crecer y por aprender cosas nuevas. Ese entusiasmo motiva, contagia e inspira y hace que la gente quiera acercarse y estar con nosotros.

2. Muestre energía al caminar y al hablar: El que arrastra los pies o siente lástima por sí mismo no inspira a nadie. Camine firme, muévase con energía. Muestre la fuerza de su carácter y la energía que tiene para enfrentar la vida y los retos con punche y temple para ganarlos.

El que arrástralos pies o siente lástima por sí mismo no inspira a nadie. Camine firme, muévase con energía.

3. Identifique el lado bueno de cada cosa:
Una persona emocionalmente inteligente centra su atención en el lado positivo de cada situación que se le presenta. Busca generar soluciones a pesar de las adversidades. Crea e innova desde las dificultades. Esa actitud nos inspira y motiva a los demás.

4. Leal, íntegro y honesto, siempre: Todos sentimos cuando una persona no es real ni auténtica. Muchas personas más intuitivas y sensitivas podrán leer claramente nuestro lenguaje corporal para detectar si estamos siendo reales o no con lo que decimos. Nada mejor que la honestidad y la transparencia. Nadie espera que seamos perfectos, pero sí personas en las que se puede confiar.

5. Sea cálido, hable siempre en positivo y con pasión: Las personas negativas, resentidas, que se victimizan, que culpan a otras de sus desgracias, ciertamente no transmiten ningún halo de éxito sobre sí mismos. En cambio, sí transmiten éxito las personas cálidas, positivas, que tienen pasión e interés por los temas y brillo en los ojos.

6. Demuestre sus ganas de aprender: Probablemente lo que más defina a alguien valioso y exitoso son sus ganas de aprender, su curiosidad, su actitud abierta y  flexible hacia lo nuevo. Desear aprender es lo opuesto a la arrogancia: el arrogante no quiere aprender porque siente que está encima de todo y de todos.

7. Sea generoso en aceptación y aprobación: Nada más importante que asegurarnos de que la persona que está a nuestro lado se sienta aceptada y aprobada por nosotros. Esta siente por  completo la buena energía que le enviamos al darle esa aprobación. Nos toca a nosotros aprobar y aceptar a los demás primero -antes que esperar que ellos lo hagan en primer lugar-. Haciéndolo así, conectaremos y podremos entablar una estupenda relación.

En resumen, vistámonos de energía y entusiasmo, con ganas de hacer las cosas bien, mostrando nuestra pasión por lo que hacemos. Ese será nuestro halo de éxito y nuestro gran diferencial como profesionales. ©

Ver artículo



PUBLICACIONES RELACIONADAS
Feb
28
América Economía

La tecnología reemplazó y seguirá reemplazando muchas tareas mecánicas, por ello las organizaciones necesitarán y valorarán lo humano, aquello que nos permite integrarnos, fidelizarnos, acercarnos a los clientes y colaboradores, inspirarlos, apoyarlos y darles todo lo que las máquinas no les pueden dar.

Feb
02
El Comercio

El verdadero éxito, de esos que trascienden en el tiempo, viene fundamentalmente de tener una ética inquebrantable.

Ene
28
América Economía

El carisma no reemplaza el talento, las competencias, el esfuerzo, los logros o los resultados, pero cuando, por ejemplo, se compite con personas de similar nivel por una posición o un negocio, la ventaja competitiva sí la ponen la calidez auténtica y el carisma genuino.