Infografía: Mejorando nuestro nivel de empleabilidad

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Basada en el artículo publicado en América Economía (Latam), el 28/02/2015

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La empleabilidad es el paradigma fundamental de nuestra vida laboral. Construirla, desarrollarla y mostrarla es nuestra tarea permanente. Para ello es clave entenderla, conocer sus bondades y limitaciones, y saber cómo mejorarla. Pero ¿qué se entiende por empleabilidad? La empleabilidad es la capacidad de acumular y mantener nuestras competencias, conocimientos y red de contactos al día para tener siempre el poder de decidir sobre nuestro proyecto de carrera. Dicho de otro modo, es la capacidad que tiene una persona de mantener o mejorar su empleo actual o lograr uno nuevo, de igual o mejor nivel de satisfacción en un tiempo determinado.

Ser muy empleables nos permitirá decidir sobre nuestro plan de carrera. De manera que si no estamos contentos en nuestro trabajo actual, podamos ser capaces de encontrar un mejor trabajo. ¿Qué nos hace más empleables? La lista de temas es bastante amplia; sin embargo tiene tres planos sobre los cuales debemos trabajar:

1) Las competencias personales valoradas: Podemos tener muchas competencias, pero estas pueden ser más o menos valoradas por el mercado laboral objetivo de acuerdo con el tipo de trabajo que desempeñamos. De no ser valoradas positivamente, nuestro nivel de empleabilidad será muy bajo. Saber cuáles son esas competencias valoradas en nuestra especialidad, sector o industria, es un esfuerzo imperativo que hacer.

2) La demanda en el mercado laboral: El mercado laboral tiene altibajos y puede ser que nuestro perfil de competencias, no obstante ser valorado en las empresas, esté pasando por un momento de saturación en el cual no se requieren competencias como las que nosotros tenemos. En este caso, el resultado será también muy bajo porque no hay demanda por nuestros servicios. Por lo tanto, debemos buscar mejorar nuestra empleabilidad no solo analizando siempre lo que valora el mercado, sino también el momento por el que pasa.

3) La exposición ante los decisores en el mercado objetivo: Existiendo mercado y teniendo las competencias, si quienes deciden sobre los empleos o las promociones no saben que existimos, el resultado de nuestra empleabilidad será muy bajo.

Asimismo, las competencias emocionales son importantes. Más allá de lo que sabemos hacer y de nuestros conocimientos técnicos, gerenciales o especializados, el mercado valora cada vez más las habilidades blandas, la capacidad de integrarse, de trabajar en equipo, comprometerse con la empresa, ir más allá de lo que nos piden, ser asertivos y, sobre todo, muy flexibles.

El conocimiento técnico está al alcance de todos y tácitamente se espera que, por ejemplo, el analista financiero de una empresa sepa mucho de finanzas. Pero entre dos candidatos con similar formación, experiencia e intelecto, la diferencia la hará aquello menos tangible: actitud, carisma, valores, hábitos y costumbres, y la capacidad para manejarse bien a nivel social.

También serán muy importantes atributos que podrían parecer accesorios, pero que hacen la diferencia: las vivencias, la cultura, la actualización, las relaciones interpersonales, la actitud general, el dominio del inglés, la familiaridad en el uso de sistemas de cómputo, etc.

Como ven, la empleabilidad es compleja por sus variadas aristas, planos y momentos, pero debemos trabajarla, ya que a mayor nivel de empleabilidad, existirá una mayor demanda por nuestros servicios, tendremos mayores oportunidades y sobre todo más satisfacción en lo laboral.