vino a visitarme un cliente y amigo al que no veía hace tiempo. Me soprendió verlo más aplomado, centrado y seguro de sí mismo. Mi trabajo involucra “leer” personas y ese nuevo brillo en sus ojos era señal de algún cambio significativo del que no puede evitar preguntarle.
Este año que termina me deja varios aprendizajes. El primero es casi obvio: acordarme de agradecer a diario las bendiciones que he recibido:
mis hijos, mi familia …
Qué grata sorpresa ha sido que varios gremios, universidades y empresas nos hayan pedido en los últimos meses ayudarlos a elevar el valor de la marca personal y el perfil de sus asociados.
La semana que pasó mis clases de la maestría fueron de un tema que no domino para nada: finanzas. Confieso con poco pudor que sufrí toda la semana, sintiéndome muy en desventaja sobre el resto de mis compañeros.